De forma muy rudimentaria pero he conseguido hacer unas cuantas fotos de la luna que no están mal. Son mis primeras fotos astronómicas…
Feniletilamina
He encontrado un viejo soneto, sin fecha y sin título.
Lo he revisado y aquí está, tal cual.
Ni la feniletilamina puede
decirnos qué nos pasa cuando vamos
de la cama deshecha hasta los tramos
de suelo sin bailar. ¿Ya son las nueve?
Madrid, Chet Baker… todo lo que quede
de noche por delante… Y conversamos
de vicios, de la vida, los hermanos
que nos ven cara de tontos y puede
que tengan razón. A mi no me importa
que dejes pedacitos en mi casa
de los alrededores de tu ahorta.
Porque, sin quererlo, el tiempo pasa
volando y nos congela. Reconforta
cada beso y cada abrazo traspasa.
Gemeinwohl-Ökonomie (Economía del Bien Común II)
Bueno, sigo encontrando datos e informaciones sobre este movimiento que me atrae poderosamente.
Uno de los grandes hallazgos es su página web oficial (en alemán pero con versión española, mejorable pero comprensible). Podéis encontrarla aquí
Además, otra vez a través del blog de Paco Álvarez, «No le digas a mi madre que trabajo en bolsa«, he podido ver la conferencia que dio Christian Felber en Alcoy en su reciente paso por España. La conferencia no tiene desperdicio y es, creo, de visión obligatoria para todos aquellos interesados en el progreso de la sociedad moderna.
Evidentemente generará muchas dudas y un gran debate. Pero ése es el gran poder de esta idea: generar debate. De momento, los puntos de partida que plantea esta nueva filosofía son, cuando menos, sugerentes y emocionantes.
Yo sigo con mi lucha particular por llevar algunas de estas ideas al marco de actuación más a mi alcance: la vida local del municipio donde resido. Espero que nos lleve a grandes metas o al menos que nos propicie un interesante camino a recorrer.
Hablando, por supuesto, siempre hablando y compartiendo. El conocimiento es universal y gratuito, debemos compartirlo.
Qué grande Jordi Evolé
![]()
Mi más sincera enhorabuena.
Ocelote onírico
![]()
Llevo ya unos días, desde que saliese a la luz, usando la nueva versión de Ubuntu, la número 11.10 (octubre de 2011, claramente) con nombre de proyecto Oneiric Ocelot.
La actualización fue bien aunque, como casi siempre, me dio problemas la tarjeta gráfica Nvidia. Tras unos retoques echó a andar y la verdad es que parece que funciona algo mejor. No sé si será el nuevo núcleo de Linux (versión 3.0) o mejoras en el gestor de escritorio Unity o tal vez que éste último está ya basado en Gnome 3.
El caso es que va muy bien. La estabilidad de Linux está lejos de cualquier cuestionamiento y el software disponible es casi abrumador.
Y digo todo esto única y exclusivamente para animar a aquellos que lean esto a usarlo sin miedos y sin problemas.
Hoy en día, que cada vez más aplicaciones se basan totalmente en la web, no tienen sentido sistemas operativos pesados y farragosos sino cosas limpias y rápidas para acceder a la red y tenerlo todo allí. En esta línea va la política de Canónical con su integración del servicio de almacenamiento en la nube Ubuntu One con su propio sistema operativo. Si no te gusta Ubuntu One la integración con Dropbox es buenísima también.
Además, una de las grandes ventajas de las distribuciones Linux desde hace mucho tiempo es que puedes probarlas sin tener que instalarlas… ¿No lo sabías? Si te gusta te la quedas, sino no pasa nada. Los Live CD son una de las mejores ideas del mundo Linux, pruébalos, ya verás.

