
Cambiándolo todo para que, en realidad, nada cambie…

blog en tinta de calamar
Pero me quedé en mono.
Ayer soñé que tenía pelo… Y hoy bisoñé.
Ni en Bricomanía lo encontrareis tan fácil:
1.- Tómese un trozo de madera del tamaño un poco mayor al deseado para el caballo.
2.- Tómesen martillo, gubia y formón.
3.- Quítese del trozo de madera, con ayuda de las citadas herramientas, todo aquello que no sea caballo.
Et voilà.
Copyleft: Inspirado en una frase original de mi padre. Adaptada con todo mi cariño.