Ya no bromearás como acostumbrabas

Se ve que hoy tengo el día clásico… Ahora una que he encontrado en Historia Clásica. Es el poema fúnebre de Adriano… Me encanta el final.

Animula, vagula, blandula
Hospes comesque corporis
Quae nunc abibis in loca
Pallidula, rigida, nudula,
Nec, ut soles, dabis iocos…

Pequeña alma, blanda y errante,
huésped y compañera de mi cuerpo,
que partirás para lugares
pálidos, rígidos, desnudos,
y ya no bromearás como acostumbrabas

Traducción por cortesía de Darío Sánchez Vendramini

Estos desiertos

Quevedo

Me permito copiar un soneto de Quevedo que no conocía y que me ha parecido genial (cómo no, de un genio) al leerlo en una de los últimos artículos de Citas Latinas

Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos,
y escucho con mis ojos a los muertos.

Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.

Las grandes almas que la muerte ausenta,
de injurias de los años vengadora,
libra, ¡oh gran don Joseph!, docta la imprenta.

En fuga irrevocable huye la hora;
pero aquélla el mejor cálculo cuenta,
que en la lección y estudios nos mejora.

He buscado y no doy con quién era el tal «gran don Joseph»… Pero no importa es un precioso elogio a la lectura. Y eso siempre está bien.