Por qué le gusta tanto a los profesionales, de cualquier sector, no hablar claro, usar palabras de «cinco duros» y enrevesar el mensaje sin fijarse en el medio en que lo están lanzando.
La comunicación es un hecho tan simple que parece mentira que a veces cueste tanto. Supongo que lo que pasa es que es necesario un poco de inteligencia y bastante de empatía para participar en una comunicación consciente, eficaz y eficiente.
Pero parece que a veces no interesa ni ser eficaz ni eficiente; queda demostrado cada vez que fijo mi atención más de cinco minutos en uno de los medios de comunicación nacionales (televisión, prensa escrita, radio, da igual).
A ver cuándo coño (permítaseme la expresión) habla todo el mundo claro. Alto hablan todos, muy alto. Claro ninguno.
Cada vez más desegañado del periodismo en este país. Casi tanto como de la política.
